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✨Midway Geyser Basin por Robert Gendler

Miércoles 7 de Marzo de 2018



La Tierra también forma parte del Universo, un planeta que orbita en torno a una estrella mediana como es el Sol, cuya evolución le ha llevado a generar la vida tal y como la conocemos los humanos. En nuestro planeta se producen hermosas asociaciones químicas naturales que producen fenómenos terrestres y celestes, como son los arco iris, las nubes iridiscentes, las erupciones volcánicas, la lluvia, los vientos, las auroras, etc. Por tanto la Tierra debe ser un objeto de estudio como pueda ser Marte ó Venus. Hay un fenómeno terrestre que llama mucho la atención de curiosos y científicos, se trata de las aguas termales y los geiseres, sobre todo cerca del polo norte del tercer planeta. Todos los aficionados a la astronomía conocemos el exhaustivo trabajo del astrónomo y astrofotógrafo Robert Gendler tomando y tratando imágenes astronómicas dentro y fuera de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Pero pocos conocen su faceta en fotografía terrestre. Robert no sólo es un mago de la imagen, sino que también sabe elegir los lugares perfectos para retratar fenómenos atmosféricos y terrestres. En ésta ocasión Universo Mágico ha visitado su página web y ha encontrado una espectacular imagen de Midway Geyser Basin, en el parque de Yellowstone, que nos muestra lo bello que puede llegar a ser nuestra gran casa.

Grand Prismatic Spring es uno de los lugares más destacados de todo el parque nacional. Se trata de una enorme piscina ovalada de 113 metros de ancho y 36 metros de profundidad, rodeada por bandas inusualmente coloridas de algas y terrazas de travertino con canales ondulados, que dan la apariencia desde arriba de una estrella azul gigante. La piscina constantemente burbujea, humea y forma una neblina caliente que sopla en la brisa y que a veces hacen que el estanque sea difícil de ver correctamente, pero aumenta el encanto de la escena. Un sendero de paseo de media milla se extiende por la llanura, en él se encuentran dos piscinas mucho más pequeñas, Opal y Turquesa, además del cráter adyacente del géiser Excelsior, anteriormente el géiser más grande de la Tierra. Este es otro estanque grande, humeante que se mantiene caliente a fuego lento, es el remanente de una erupción explosiva que data del siglo XIX y que destruyó el géiser. El fondo azul profundo produce hasta 15.141 litros de agua por minuto, que fluye por varios coloridos canales de drenaje en el río Firehole.



La formación de géiseres requiere una hidrogeología favorable que existe solo en algunas partes del planeta, por lo que son un fenómeno bastante extraño. Existen cerca de 1.000 alrededor del planeta, de los cuales casi la mitad están ubicados en el parque nacional de Yellowstone, Estados Unidos. La actividad de erupción de los géiseres puede cambiar o cesar debido a la deposición de minerales dentro de los conductos y tuberías internas del géiser, al intercambiar funciones con fuentes termales cercanas, por la influencia de terremotos, o a causa de la intervención humana. La actividad de los géiseres, como toda actividad de fuente termal, es causada por el contacto entre el agua superficial y rocas calentadas por el magma subterráneo. El agua calentada geotérmicamente regresa a la superficie por convección a través de rocas porosas y fracturadas. Los géiseres se diferencian de las demás fuentes termales por su estructura subterránea; muchos consisten en una pequeña abertura a la superficie conectada con uno o más tubos subterráneos que conectan con las reservas de agua.

A medida que el géiser se llena, el agua más superficial se va enfriando, pero debido a lo estrecho del conducto, el enfriamiento colectivo del agua en la reserva es imposible. El agua fría de la superficie es presionada desde abajo por el agua caliente, asemejándose a la tapa de una olla a presión, haciendo que el agua de reserva se sobrecaliente, manteniendo el líquido a temperaturas superiores a su punto de ebullición. Por último, la temperatura del fondo del géiser comienza a subir alcanzando el punto de ebullición y las burbujas del vapor ascienden hasta el extremo del conducto. Al atravesar el cráter del géiser, algo de agua se desborda y salpica hacia afuera, reduciendo la anchura de la columna y la presión del agua que hay debajo. Con este escape de presión, el agua sobrecalentada se mezcla con el vapor, ascendiendo violentamente por la columna. La espuma resultante entre el vapor y el agua caliente es expulsada fuera del géiser. El agua restante en el géiser se va enfriando y la erupción finaliza; el agua caliente comienza a filtrarse nuevamente dentro del depósito, y el ciclo comienza de nuevo.



Hay dos tipos de géiser, de fuente y de cono. Los géiseres de fuente erupcionan en estanques de agua, típicamente en series de explosiones intensas, incluso violentas. Los géiseres de cono, erupcionan en conos o montículos de aglomerados siliciosos también conocidos como geiserita, habitualmente en chorros estables que duran desde unos pocos segundos a muchos minutos. Old Faithful, probablemente el más famoso géiser del Parque nacional de Yellowstone, es un ejemplo de géiser de cono. Las intensas fuerzas transitorias dentro de los géiseres son la principal razón de su rareza. Hay muchas zonas volcánicas en el planeta que tienen fuentes termales, solfataras y fumarolas, pero muy pocas tienen géiseres. Esto es debido a que en muchos lugares, incluso donde existen otras condiciones para la actividad de géiseres, las estructuras de rocas son débiles, y las erupciones erosionan los canales y destruyen rápidamente los géiseres. La mayoría de los géiseres se forman en lugares donde hay rocas volcánicas como la riolita, la cual se disuelve en agua caliente y forma depósitos minerales llamados aglomerados silíceos, o geiseritas, junto al interior de los sistemas de cañerías.

A través del tiempo, estos depósitos consolidan la roca firmemente, reforzando las paredes del canal y permitiéndole al géiser persistir. Los géiseres son un fenómeno bastante frágil y si alguna condición en su ambiente cambia pueden morir. Muchos géiseres han sido destruidos debido a que la gente arroja desperdicios y escombros en ellos; otros han cesado sus erupciones motivado por la reducción del caudal de agua, consumida por las factorías de energía geotérmica. El Gran Geyser de Islandia tenía periodos de actividad y reposo. Durante los largos periodos de reposo, las erupciones fueron inducidas artificialmente por los humanos, siempre para ocasiones especiales, con la adición de tensoactivos en el agua. Estas actividades fueron cesadas ya que los erupciones forzadas dañaron la estructura del géiser, especialmente el sistema de cañerías. Luego de un terremoto en Islandia en el año 2000, el géiser se volvió en cierta manera más activo. Al principio el géiser erupcionaba cerca de ocho veces por día. En julio de 2003, entraba en erupción varias veces por semana.



Los colores específicos de un géiser derivan del hecho de que a pesar de existir aparentes condiciones severas, a menudo se encuentra vida dentro de ellos, e incluso en hábitats de temperaturas más elevadas, en forma de procariotas termofílicas. Ninguna de las eucariotas conocidas puede sobrevivir en ambientes superiores a 60 °c. La temperatura óptima para la bacteria termofílica se sitúa por debajo de los 55 °C. No obstante, las observaciones probaron que es posible la vida en temperaturas elevadas, incluso algunas bacterias prefieren temperaturas superiores al punto de ebullición del agua. Docenas de esas bacterias son conocidas hoy en día. Las termófilas prefieren temperaturas entre 50 y 70 °C mientras que las hipertermófilas crecen en temperaturas tan elevadas como entre 80 a 110 °C.  El hecho de que ese tipo de bacterias existan da esperanzas de encontrar vida en otros objetos astronómicos, dentro o fuera de nuestro sistema solar. Entre estos, el primero en descubrirse y el más importante para la biotecnología es el Thermus aquaticus.

 Fotografía Original 

Crédito:   Robert Gendler / Astropics / Nighthawk Observatory

Midway Geyser Basin     LAT = 40° 26' 46" N     LON = 79° 58' 56" W     Maps