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✨Meteoros desde Leo

Viernes 9 de Febrero de 2018



Universo Mágico ha recogido una imagen extraordianaria en Hallas Astrophoto. Las lluvias de estrellas fugaces, en realidad no son estrellas, se trata de granos de polvo cósmico, en ocasiones tan pequeños que sólo podrían verse con un microscopio. En su mayoría miden unos pocos milímetros, cuando su tamaño excede del normal, dejan rastros de unos pocos segundos. Estos granos de polvo son dejados por los Cometas en su paso por el sistema solar, formando una cola invisible de restos que a veces coincide con la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Cuando ésto sucede, los granos de polvo se ven atraídos por la gravedad terrestre y entran en la atmósfera a grandes velocidades. La fricción con las capas exteriores de la atmósfera hace que éstos granos brillen fugazmente. En la antigüedad no se sabía la procedencia de los meteoros, por eso les llamaron estrellas fugaces, nombre que ha perdurado en el tiempo.

Las leónidas son una lluvia de meteoros que se produce cada año entre el 15 y el 21 de noviembre, alcanzando un máximo de intensidad cada 33 años. Las leónidas muestran un pico de actividad debido a que el polvo del cometa Tempel-Tuttle no está distribuido homogéneamente a lo largo de su órbita. En años normales, las leónidas producen tasas del orden de diez a quince meteoros por hora. Denison Olmsted, profesor de la Universidad de Yale, observó que los trazos de los meteoros parecían provenir de la constelación de Leo, lo que dio su nombre al fenómeno. El color de estos meteoros es generalmente rojizo, son muy rápidos, ya que la Tierra los encuentra de frente, y con frecuencia dejan tras sí una estela de color verde que persiste durante unos pocos segundos. Su distribución a lo largo de la órbita no es uniforme, por cuanto están concentrados en un enjambre más denso que ha dado lugar a las grandes lluvias de meteoros.

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